El vodevil de España: Suicidio demográfico, sin ayudas a las familias, 94.000 Abortos, 3.600 Suicidios, pero… ¡Carrozas para todos!

Y es que, «Spain is different», siempre se ha dicho y esta frase, que cobró relevancia en los años 60 y 70, es hoy, mas que nunca, actualidad pura.

Si no, a ver como explicamos a alguien con 2 dedos de frente que vivimos en un país que destina MILLONES DE EUROS a la promoción del «orgullo gay» mientras que no destina nada a la promoción de la institución de la que, sus ciudadanos, dicen en las encuestas sentirse mas orgullosos: LA FAMILIA.

Esta semana hemos visto a toda nuestra caterva de profesionales de la política (lo sentimos, pero no son políticos, pues esa palabra lleva una carga conceptual de la que están muy lejos) darse codazos y empujones por poder salir en alguna imagen en los medios de comunicación junto a la bandera arcoiris

¡Pobres, pero muy gais!

Se dá la paradoja que, en ciudades como Sevilla, coexisten al mismo tiempo los barrios mas pobres de España con todo un festival multicolor de personas alardeando de su sexualidad por las calles, aunque claro, no por todas las calles, pues este tipo de eventos que tanta riqueza generan en las ciudades (este parece ser el pretexto oficial para financiarlos), nunca llegan a los barrios más necesitados de riqueza y siempre se quedan para beneficio de los mismos, incluyendo al propio Lobby.

España se muere; La población española se reduce a un ritmo vertiginoso, mientras crece sin parar la población canina (tanto que hoy en día, están mas llenos los modernos y novedosos parques para perros que los infantiles). Esta reducción se ve agravada por el fomento, desde las administraciones públicas, de la eliminación de 90.000 españoles al año, mediante el aborto, al que se destinan cada año millones y millones de euros. Para colmo de males, la cifra de suicidios en nuestro país no para de crecer, algo que «no cuadra» con el fantástico estado del bienestar que, se supone, nos debería traer la felicidad plena a todos los que vivimos en este país… Pero para más de 10.000 personas al año esto no es así, e intentan quitarse la vida sin ningún tipo de ayuda psiquiátrica específica a la que acudir, pues lo más que encontrarán será una bandera arcoiris ondeando en su centro de salud.

Así que disfruten de lo votado, pues todo esto está sucediendo porque así lo han querido los españoles con sus decisiones en las urnas en los últimos 40 años. Súbanse a una carroza, no miren a los barrios periféricos para que la pobreza y la marginalidad no les enturbie la fiesta (ni le despierte la conciencia), bailen, junto a su perro, con una charanga o un pasacalles mientras suena alguna melodía de Alaska o Leticia Sabater para celebrar, con orgullo, que pueden hacer lo que quieran con su cuerpo, incluso matar a la criatura que va dentro y, por supuesto, no lo olvide, lo más importante: No hay fiesta del Orgullo Gay si no se mofan de los cristianos, así que no olviden colocar en su carroza una buena imagen blasfema o algún personaje disfrazado de alguien importante para millones de creyentes, pues en estos días, la tolerancia y el respeto, si usted pertenece al lobby, no tienen ninguna validez.

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