¿España más cerca de Chile y sus revueltas?

Pese a quien pese, lo vivido en las últimas semanas en Cataluña con las revueltas callejeras independentistas y las guerrillas urbanas (que a la postre parece que van a tener su efecto si se consuma la traición de Pedro Sánchez a sus electores, a los que engañó durante la campaña y a España), hace que España se parezca, cada vez más y de forma inquietante, a países como Chile donde sus Gobernantes se ven incapaces de frenar a las ordas de violentos que, amparados en la libertad de expresión, convocan concentraciones que a la postre acaban en violentas revueltas y donde la Iglesia Católica parece estar siempre en el punto de mira de los terroristas callejeros de ultraizquierda.

Las revueltas en Chile siguen centrando su odio en los Católicos.

Hace poco un familiar me espetaba una dura crítica, porque se me había ocurrido criticar el comunismo, pues, según él, era un sistema político ideal que hasta ahora solo había tenido la mala fortuna de haber sido puesto en marcha por las personas inadecuadas. Así pues, resulta que el problema no es el sistema ni la ideología criminal comunista, que impone un pensamiento único, adoctrina a sus ciudadanos en el mismo y sanciona a todo el que disida de sus planteamientos. El problema es «solo» que, desde Rusia a Cuba o de China a Venezuela, ha sido puesto en marcha por las personas «inadecuadas»…

Espero equivocarme, pero Pablo Iglesias y Pedro Sánchez me parecen tan «inadecuados» como Hugo Chavez o el mismisimo Stalin, no ya solo para hablar de Democracia, sino para hablar de política, pues si algo han demostrado en los últimos 4 años es que la mentira es su arma política fundamental. Ya está bien de hipocresía y de corrección política, porque si no corremos el riesgo de, en no muchos años, acabar como Chile, donde seguramente a nadie hace apenas 5 años se le pudiera pasar por la cabeza la situación actual. Es ora de rezar, y mucho, por España y sus Gobernantes, pero también es hora de salir a la calle y no permitir que la mentira siga inundando e infectando nuestra sociedad.

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