Lo que la Eutanasia esconde: en Bélgica asusta incluso a sus partidarios: «Admitámoslo, no controlamos la ley»

Buscando un médico que quisiera matarla

Los hechos se remontan a 2009, pero no los han dado a conocer hasta la semana pasada los familiares de una mujer que había pedido y conseguido la eutanasia a pesar de no tener ninguna enfermedad. Tine Nys, que entonces tenía 37 años, acababa de romper su relación con el hombre con el que convivía, viendo acabarse definitivamente su deseo de casarse y tener hijos. Buscó un médico que estuviera dispuesto a practicarle la eutanasia hasta que encontró, casi cuatro meses más tarde, concretamente el 24 de abril de 2010, al que la mataría con una inyección. Debes leer el artículo completo en este enlace de Religión en Libertad.


Carine Brochier destaca cómo la legalización de la eutanasia ha terminado por normalizarla hasta suprimir la inicial oposición a la ley.

Quienes contaron la historia frente a las cámaras de televisión del programa Terzae fueron sus dos hermanas, Lotte y Sophie, denunciando la desenvoltura con la que se llevó a cabo un homicidio en el que, sin embargo, también participaron los familiares.

Las hermanas, aunque se proclaman favorables a la legalización de la eutanasia , denuncian que la joven no fuese dirigida a algún médico que pudiera curarla; de hecho, en los documentos no hay ningún diagnóstico de “enfermedad mental incurable”, necesario para el procedimiento. A falta de una motivación legal, los médicos, dos meses antes de la muerte, le diagnosticaron «autismo», pero sin presentar el caso a la comisión gubernamental encargada por ley de controlar la petición de eutanasia.

Dudas sobre el consentimiento
Pocas horas antes de su muerte, Tine llamó a una de sus hermanas pidiéndole ayuda: «No me atrevo, no puedo hacerlo». La hermana recuerda que esas eran las únicas palabras que ella quería oír. Pero cuatro horas más tarde la actitud de Tine había cambiado por completo: «Creo que había tomado algún medicamento».

Lo que está haciendo discutir al país no es sólo la superficialidad del procedimiento, sino las condiciones en las que Tine falleció, relatadas entre lágrimas por las hermanas. El médico se presentó en casa sin un soporte en el que colgar la bolsa del líquido letal, que situó de mala manera en el borde de un sillón. Durante la inyección, la bolsa cayó sobre el rostro de la mujer. Tampoco tenía esparadrapo con el que fijar la aguja en la vena, por lo que pidió al padre de Tine que la sujetara con las manos. El hombre obedeció temblando. Por último, pidió a los padres que controlaran con el estetoscopio si el corazón de su hija aún latía.

A los trece años de la legalización de la eutanasia en Bélgica, desgraciadamente ya aceptada por casi toda la sociedad como un modo de salida normal ante cualquier tipo de sufrimiento, el país vuelve a discutir sobre la ley frente a un caso tan trágico que, por lo menos, ha causado alguna perplejidad.

3 comments on “Lo que la Eutanasia esconde: en Bélgica asusta incluso a sus partidarios: «Admitámoslo, no controlamos la ley»

  1. La vida y la muerte son asuntos de Dios. Lo que suceda entre medio puede ser controlado por nosotros. Vivir cristianamente nos ayuda a supercar cualquier motive de quitarnos la vida. La vida es buene con todos sus malestares y Dios nos ayuda a supercar cualquier desaveniencia.

  2. Cualquier persona que sufre un dolor intenso pensará que con la muerte se acabará ese dolor. Pero lo que necesita no es morir sino que el dolor disminuya o desaparezca. No es la Eutanasia lo que pide sino atención para que su dolor termine.

    1. Totalmente de acuerdo Pedro Jose. Así incluso lo declaran las propias sociedades científicas especializadas en cuidados paliativos, a las que este Gobierno parece no estar dispuestos a escuchar… Gracias por su comentario.

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