Las mentiras de la Ley de Eutanasia en España. No es muerte digna, es asesinato.

La verdad sobre este tema es la siguiente: “La aplastante mayoría de los enfermos terminales no quieren acelerar su muerte y casi nunca se plantearían tal cosa si su sufrimiento fuese tratado adecuadamente”. Robert Hendin en su obra: Seducidos por la muerte. Médicos, pacientes y suicidio asistido. Con esta afirmación están de acuerdo todos los profesionales que llevan a cabo verdaderos cuidados paliativos.

Matizamos que los verdaderos cuidados paliativos no tienen nada que ver con las sedaciones eugenésicas generalizadas, que llevan mucho tiempo aplicándose en muchos hospitales. Estas sedaciones a base de morfina y de midazolam u otros derivados, provocan la muerte y no son cuidados paliativos, sino asesinatos. No es lo mismo matar (asesinato) que dejar morir a una persona suprimiendo los métodos artificiales para evitar el encarnizamiento terapéutico o administrándole calmantes para aliviar su sufrimiento, a sabiendas de que pueden acelerar la inevitable y próxima muerte.

​Por la experiencia de los médicos, un paciente en cuidados paliativos sobrevive unos 12 o 14 días de media, mientras que un paciente aguanta 24 o 48 horas máximo cuando le ponen una bomba de sedación (en ocasiones mucho menos) y que normalmente se combina con la privación de suero, hidratación y comida al enfermo, provocándole en muchos casos un fallo renal y luego uno multiorgánico. En los cuidados paliativos prevalece un acto volitivo de permitir la muerte, mientras que en la eutanasia y los falsos cuidados paliativos (sedación eugenésica) se impone un acto volitivo para ejecutar de inmediato una muerte. ​Por ello hay que diferenciar:

​Suicidio Asistido: siempre existe la intención de acabar con la vida del enfermo. En muchas ocasiones, cuando falla el suicidio asistido, los matarifes o familiares intervienen más activamente (con bolsas de plástico o inyecciones letales).

La Eutanasia: Se distingue falsamente entre activa y pasiva porque siempre es activa, bien sea porque se le suministra al enfermo una sustancia letal, o bien porque se le dejan de suministrar los cuidados necesarios para vivir.

Eutanasia no es muerte digna. Eutanasia es Asesinato.

​Ambas son un delito según el artículo 143 del Código Penal español. Y para ejemplo de ello el caso del equipo del matarife Doctor Montes, conocido como “sendero luminoso”.

La estrategia para imponer la Eutanasia:

  • Se busca un caso lacrimógeno.
  • Se le da toda la publicidad posible.
  • Cuando todo el mundo conozca el caso, se transgrede la ley abiertamente.
  • Se le da toda la publicidad a la transgresión.
  • Se busca a un enemigo al que demonizar y ridiculizar.
  • Se difunde la mentira de que la eutanasia en una “realidad social” que se debe regular.
  • Se defiende una ley de carácter muy restrictivo (para que no haya abusos sobre el papel… la realidad será otra cosa).
  • Una vez aprobada la ley cada vez se interpreta más laxamente hasta que su uso es generalizado.

Consecuencias:

  • Se multiplican exponencialmente las muertes por eutanasia allá donde se legaliza.
  • Lo más grave es que cada vez hay más casos de asesinatos camuflados de eutanasias ilegales o forzosas.
  • Todos los expertos con experiencia en cuidados paliativos son absolutamente contrarios a su legalización.
  • Si el Estado garantiza el derecho, nos manchará de sangre a todos los contribuyentes porque con nuestros impuestos financiará a un ejército de matarifes para aplicarla.
  • Además, la perversión moral utilitarista pretende redefinir los dogmas hablando de muerte “digna” en lugar de asesinato, justificando las clínicas del final de la vida, eliminando el sentido del sufrimiento, la conciencia de pecado, poniendo al hombre como medida de todas las cosas, e incluso justificando la conveniencia de la reducción de población enferma, desvalida o anciana para reducir costes de atención sanitaria y pensiones. Esta perversión destruye la humanidad de nuestra sociedad generalizando la inmoralidad.

Desde la Asociación Cristianos en Democracia os invitamos a conocer el proyecto SCJVITA, de donde hemos obtenido esta información de la publicación y que, tras conversar con sus responsables, comenzaremos a difundir paulatinamente en las próximas semanas, pues disponen de contenidos de un enorme valor moral, técnico y científico, a la hora de argumentar contra la incultura de la muerte que nos quieren imponer.

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