La vida de las víctimas del marxismo también son importantes.

Un campesino dueño de su tierra que por rechazar la recién impuesta dictadura comunista de Castro, fue condenado por el Che Guevara a morir fusilado por un pelotón de revolucionarios. Le fue concedido recibir la bendición final de un sacerdote antes de morir.

Como se observa en la imagen algunos miembros del pelotón se ríen y otros parecen ansiosos por iniciar diligentemente su tarea. Esto es el comunismo en estado puro, y esto es lo que se vivió en muchos países, entre ellos en España, todo un ejemplo del odio y la lucha de clases que tanto gusta a la izquierda. Esta fotografía ganó el premio Pulitzer en 1960 y su autor es Andrew López.La vida de las víctimas del comunismo y el marxismo también importan. No son «enemigos de los trabajadores» sino personas con familias y con derecho a vivir y ser felices. No al comunismo y no al socialismo bolivariano. Pedro Sánchez dimisión.

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