¿La república de Venezuela puede ser democrática y la monarquía parlamentaria sueca no?

La argumentación de Pablo Iglesias contra la monarquía además de ser profundamente hipócrita porque dirige sus críticas no en quien más roba a los españoles, sino a aquel por quién siente menos afinidad ideológica, también es retrograda y trasnochada.
Que a estas alturas del bagaje democrático de España Podemos se dedique a difundir soflamas jacobinas de hace 200 años contra el Rey emérito Juan Carlos I, además de mezquino induce a pensar que trata de insultar la inteligencia de los españoles.

La monarquía parlamentaria de muchos países europeos ha contribuido a crear países prósperos, en los que los ciudadanos disfrutan de un alto nivel de vida y que son referencia para otros en muchos aspectos.
Noruega o Suecia son países de tradición monárquica y ambos disfrutan de un nivel de renta muy alto y un estado de bienestar muy desarrollado el cual no solamente está disponible para la población local sino también para la población inmigrante. Por el contrario, Venezuela y Cuba, democracias predilectas de Pablo Iglesias, son países que se autodenominan como repúblicas, son dos de los países más pobres de toda américa latina, donde las libertades más esenciales brillan por su ausencia.
Considerando la alta estima que Pablo Iglesias ha mostrado hacia las “democracias” de Venezuela y Cuba, cabe pensar que le gustaría algo parecido para España, y por lo tanto, ni la monarquía española ni tampoco la de un país como Suecia se acercarían a su “ideal democrático”. Este ataque a la monarquía por parte de un individuo sectario que ha trabajado asesorando a un régimen como el de la Venezuela de Hugo Chávez es inaceptable. Por otra parte, los votos de Podemos representan una parte ínfima del arco parlamentario, por lo que la sobrevaloración de las opiniones y actuaciones en el gobierno son una evidente responsabilidad del socialista Pedro Sánchez, que prefiere crear una coalición con partidos sectarios y marginales antes que con los que ha votado la mayoría de los españoles. Pedro Sánchez debe dimitir y convocar elecciones, y los escándalos que acosan a Pablo Iglesias son razón más que suficiente para que sea cesado como vicepresidente y salga del gobierno.

Un comentario en «¿La república de Venezuela puede ser democrática y la monarquía parlamentaria sueca no?»

  1. Totalmente de acuerdo.
    Es de vergüenza que Pedro Sánchez sólo sirva para el autobombo y siendo un nefasto gestor, embustero en cosas graves, aún no haya dimitido y la oposición del PP no haya liderado una moción de censura y que a la de VOX sólo responda que es momento de ayudar (a estos sinvergüenzas).
    DIMISIÓN Y ELECCIONES YA

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