La Iglesia en América lo tiene claro: El derecho a la vida no es una cuestión de «mayorías»

(HISPANIDAD) Comenzamos esta crónica semanal de Hispanoamérica  —en la que hacemos especial énfasis en la defensa de la vida, la familia y la libertad en todas sus formas— en la República Dominicana, donde recientemente la Cámara de Diputados comenzó el trámite de un proyecto de ley que despenalizaría el aborto por tres causales: cuando “la vida o la salud de la mujer se encuentra en peligro, cuando el feto es incompatible con la vida extrauterina y cuando el embarazo es producto de una violación”. Por esa razón, la Iglesia católica dominicana reiteró que el niño por nacer tiene derecho a la vida: «Los derechos del hombre no están subordinados ni a individuos ni a los padres, y tampoco son una concesión de la sociedad o el Estado: pertenecen a la naturaleza humana y son inherentes a la persona en virtud del acto creador que la ha originado», manifiesta el escrito”, recordó Aciprensa.

Hay cosas que una democracia no puede decirdir. El DERECHO A LA VIDA no es una cuestión de mayorías.

También para defender la vida del no nacido, el arzobispo de Quito y Primado del Ecuador, Mons. Alfredo José Espinoza, llamó “código de muerte” al Código Orgánico de Salud (COS) aprobado por la Asamblea Nacional y pidió al presidente Lenín Moreno vetar varios de sus artículos. “El código de muerte” aprobado por la Asamblea Nacional “atenta contra la vida, contra la dignidad de la mujer, contra el derecho de los padres a educar a sus hijos en la sexualidad y contra la objeción de conciencia de los médicos”, denunció el Arzobispo. “Somos una sociedad que respeta la vida y la dignidad del ser humano, no somos una sociedad de muerte o que ama o procura la muerte (…). No manchen sus manos de sangres de inocentes”, exhortó, recogió Aciprensa.

Bolivia: la educación católica continúa su misión durante la pandemia, al revés que el Gobierno 

Nos vamos a Bolivia, donde el secretario ejecutivo del Área de Educación de la Conferencia Episcopal Boliviana, Juan Luis Zeballos, explicó que la educación continúa su misión a través de distintas herramientas, muy distante de la medida que ha tomado el Gobierno de clausurar el año escolar. Su reflexión nace a partir del cierre del año escolar el 31 de julio, anunciado por el ministerio de Educación bajo los argumentos del cuidado de la salud de las personas. Para continuar con esta labor, el área episcopal “ha generado muchos escenarios de trabajo con el ministerio de Educación para acompañar algunos temas y procesos de educación virtual”, recogió Aciprensa.

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