La Cruz no es un símbolo político. Basta ya de atacar la libertad religiosa.

Corren tiempos difíciles para los valientes que se atreven a llevar una cruz, nunca mejor dicho, a pecho descubierto, en España. Es duro y triste pensarlo, pero así es. La izquierda española, iracunda y revanchista, lleva años preparando su «revancha cultural» que desde hace tiempo, poco a poco, comienza a imponer.

Seguramente el hecho de tener un Gobierno auto declarado como «Social-Comunista» esté dando alas a muchos para perpetrar las pequeñas venganzas que anidan en lo más profundo de su corazón desde hace muchos años. Porque no se equivoquen, esto no es política, esto es ODIO. Y además, es ODIO RELIGIOSO, por más que hayan creado una Ley «ad-hoc» para justificar legalmente el odio religioso.

esto no es política, esto es ODIO. Y además, es ODIO RELIGIOSO, por más que hayan creado una Ley «ad-hoc» para justificar legalmente el odio religioso.

No, no se diferencian en nada de personajes como Hitler. Ellos también perseguían a quien quería escudados en leyes. Ellos también asesinaron selectivamente, justificados en normas legales, como nuestros Gobiernos «modernos y democráticos» hacen con los 100.000 abortos de cada año o pretenden hace ahora con ancianos, dementes y enfermos terminales con la Eutanasia.

Y mientras tanto… ¿Dónde están los cristianos de España? ¿Escondidos en casa mientras derriban nuestras cruces, cierran nuestros templos y dictan leyes con las que manipular ideológicamente a nuestros hijos o destruyen la familia para así imponer su proyecto de ingeniería social? Gracias a Dios al menos hay plataformas y asociaciones como ABOGADOS CRISTIANOS que no cesan de vigilar y defender el derecho a la libertad religiosa y que de nuevo, en este caso, ha lanzado una campaña que os recomendamos firmar lo antes posible pulsando este enlace

Sería muy fácil caer en teorías conspiranoicas sobre el momento que estamos viviendo y la pandemia, pero nadie podrá negar que el gobierno social-comunista de España lo está aprovechando al máximo para imponer su agenda ideológica y, con ellos, una turba de iletrados, incultos e iracundos «peones» en forma de grupusculos radicales regionales y/o alcaldes que comienzan a hacer de las suyas en sus «cortijos», sin importarle lo más mínimo los sentimientos religiosos de gran parte de su población y, mucho menos, la libertad religiosa.

George Orwell en Rebelión en la Granja, de 1945, escribió: “Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír». Pues bien, nosotros nos consideramos lo suficientemente libres como para decirle a los cristianos de España que dejen de hacer el tonto, aburguesados en sus zonas de confort pensando que estas situaciones no les afectan y despierten, porque si no viven como piensan, acabaran pensando como viven y, lo que es peor, casi sin darse cuenta. Porque quien no es fiel en lo poco, no lo será en lo mucho, y si no somos capaces de dar la cara por nuestras convicciones, por nuestro Dios y por la Cruz como símbolo de amor infinito a la humanidad… ¿Porqué lo haremos?

La Ley de Memoria Histórica (LMH) 52/2007, 26 de diciembre dice en su apartado 2º del artículo 15 de Símbolos y monumentos públicos, lo siguiente: “Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado [¿se puede entender como en catedrales e iglesias?], sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley”. Lo que es evidente es que para algunos radicales e intolerantes, tanto el símbolos de la cruz como lo puede ser la bandera nacional, les son ofensivos y lo que debemos defender, con uñas y dientes, es que la Cruz, en ningún momento, exalta a los enfrentados, sino que, en el mejor de los casos, recuerda la memoria de todos los caídos por España. ¿Y porqué una cruz? Porque la Cruz es el signo de aquel que «cayó» por todos, por la humanidad, por nosotros. La Cruz es un signo de entrega máxima de la vida por amor a un bien mayor. La Cruz es un símbolo religioso, no político.

Daniel Fernández Venegas

Asociación Cristianos en Democracia

24 comentarios en «La Cruz no es un símbolo político. Basta ya de atacar la libertad religiosa.»

  1. Con todo el respeto que me merecen sus acciones para preservar nuestros valores cristianos y su símbolo más sagrado, el hecho de comparar a Franco con Hitler, resulta indignante.
    Solo recordar que fue la victoria del Generalísimo en nuestra triste Guerra Civil, lo que permitió mantener la religión católica y sus símbolos en España.
    Es una pena que se desvirtuen las cosas cuando nos estamos jugando tanto.

    1. Buenas noches Lucía. Muchísimas gracias por su amable corrección. No obstante, si bien tenemos claro que Franco actuó inicialmente contra el Frente Popular cargado de razones, no es menos cierto que se perpetuó luego en el poder durante casi 40 años, autoproclamándose Caudillo de España nada más y nada menos que «por la gracia de Dios». Si algo nos enseñó Jesucristo es que el fin no justifica los medios. No obstante, lo cortés no quita lo valiente y hace bien en llamarnos la atención porque Franco no es en absoluto comparable con Hitler, así que hemos procedido a corregir el artículo. Gracias por estar ahí, ayudándonos a enmendar nuestros fallos, que son muchos. Un fuerte abrazo!

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