Montero pincha en hueso… los médicos, en pie de guerra para defender la objeción de conciencia

La Organización Médica Colegial ha lanzado un duro aviso a la ministra de Igualdad, Irene Montero. La podemita había anunciado públicamente su intención de hacer que los médicos no pudieran apelar a su derecho fundamental a la objeción de conciencia para no realizar un aborto. Sin embargo, el organismo ha respondido que intentar limitarlo sería «inaceptable, ilegal e injusto».

Ecografía

El Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM) ante las declaraciones y propuestas efectuadas por la Ministra de Igualdad manifiesta que dificultar la objeción de conciencia del personal sanitario es una mala solución que resulta inaceptable, ilegal e injusta”, ha señalado la Organización Médica Colegial (OMC) en un comunicado.

Es una de las derivadas de la aprobación del Informe Matic por parte del Parlamento Europeo en julio. El texto reconocía al aborto como un derecho, e invitaba a los estados miembros a garantizar su prestación en su territorio. El mismo informe ya cuestiona en sus páginas el derecho de los médicos a objetar, lo que suscitó numerosas críticas de europarlamentarios. Sin embargo, fue aprobado.

Sectarismo totalitario

Montero no desaprovechó la oportunidad, y poco después de conseguir que su ley trans fuera enviada al Congreso de los Diputadas, aprovehaba una entrevista para lanzar su siguiente bomba: “Es fundamental que cualquier mujer pueda acudir a un hospital público y cercano a su domicilio, y que lo pueda hacer eligiendo el método y con todas las garantías para sus derechos. Para ello, pensamos que es imprescindible regular la objeción de conciencia. El derecho de los médicos a la objeción de conciencia no puede estar por encima del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos”.

Sin embargo, la objeción de conciencia es un derecho fundamental recogido en el artículo 30 de la Constitución. Por mucho que les pese a los defensores totalitarios del aborto. En cualquier caso, los médicos argumentan que eliminar este derecho no es la vía adecuada para facilitar que las mujeres puedan eliminar a sus hijos.

Informe Matic

“Mejor sería que los servicios de salud y los servicios sociales hicieran bien su trabajo, y pusieran medios que las mujeres que han de someterse a una interrupción voluntaria del embarazo, tengan el apoyo apropiado en el caso de que sea necesario desplazarse”, aseguran. En el mundo de la corrección política, del buenismo, del quedar bien, no se puede esperar más de una organización en la que conviven miembros de todo tipo de ideologías… Pero es suficientemente claro y contundente.

Si permitimos que se salten o eliminen los derechos fundamentales, cualquiera de ellos, estaremos más cerca de la dictadura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *