Aunque el aborto se vista de derecho, crimen se queda.

España se encuentra en una encrucijada de reformas legales social comunistas de las que, si no despertamos y nos apresuramos a combatir, nuestra sociedad tardará décadas en recuperarse. De hecho, la crisis demográfica es ya una evidencia y será muy difícil revertirla antes del 2050.

Pero mucho peor que una crisis demográfica es la profunda crisis de valores en la que este ideario demoníaco sumerge a las sociedades modernas. Mediante la imposición de la «ley del deseo», el desprecio a la vida se abre paso entre nuestros hermanos, de manera que matar a un indefenso no nacido, a un enfermo terminal o a un anciano se ha convertido en un derecho, siempre disfrazado de compasión por una «complicada situación».

Frente al avance de esta mentira, proyectos como NEOS o la Asamblea Cultural de ForumLibertas son sumamente necesarios y es de vital importancia que todos nos sumemos, de una u otra forma, a ellos, y por fin conseguir sumar un frente común que ponga freno al avance del totalitarismo ideológico y la cultura de la muerte que, desde las masonas instituciones internacionales como la ONU o nuestro Gobierno Social Comunista pretenden imponernos.

El aborto no es progreso, es un crimen.

El aborto no es progreso. Matar no es progreso. Quien mata un ser humano indefenso no progresa, sino que queda herido para toda la vida. Por eso la existencia de las Asociaciones Provida, Red Madre y otras organizaciones como los Rescatadores de San Juan Pablo II o Cuarenta Días por la Vida es tan importante y por eso, el maligno está maniobrando para silenciarlos y encarcelarlos si siguen en su empeño de defender la vida y la verdad.

2000 años después, Herodes sigue actuando, intentando matar al Mesías. De forma inútil e inoperante sigue buscando eliminar a Dios de la sociedad, porque aún no ha descubierto que los poderes de este mundo jamás podrán contra la Iglesia fundada por Jesucristo, la que conformamos el pueblo de Dios. Puede que, en ocasiones, parezca que ha conseguido su objetivo, pero no debemos preocuparnos porque «de Egipto» regresará nuevamente el Señor y volverá a mostrar su poder a todas las naciones.

Hay que tener coraje para seguir denunciando el crimen del aborto, aún a riesgo de ir a la cárcel.

Como recientemente señalaba Juan Manuel de Prada en una excelente columna de opinión en ABC:

Contra los crímenes amparados por leyes inicuas no se combate con ‘subjetividades’ barteblyanas (’Preferiría no hacerlo’). Se combate políticamente con leyes que determinan el bien y restablecen la justicia. Y, mientras tanto, hay que tener coraje para proclamar que el aborto es un crimen y negarse a colaborar en su comisión, aun a riesgo de ir a la cárcel.

Pues, como nos enseña Thoreau, «si la injusticia requiere de tu colaboración, convirtiéndote en agente de injusticia para otros, infringe la ley. Que tu vida sirva de freno para detener la máquina. Bajo un Estado que encarcela injustamente, el lugar del hombre justo es la cárcel. Es la única casa en la que se puede permanecer con honor».

Recientemente Lourdes Méndez ha dado una lección de verdad en la Comisión Parlamentaria que debate la reforma de la Ley del Aborto en España. Si de verdad te preocupa que este crimen se siga extendiendo por España como un cáncer y quieres ayudarnos a mostrar al mundo la verdad, es muy urgente que compartas este post en tus redes, con tus contactos y familiares por whatsapp hasta hacerlo viral, porque solo así evitaremos que la verdad quede oculta para siempre.

5 comentarios en «Aunque el aborto se vista de derecho, crimen se queda.»

  1. Quisiera agradecer a esta mujer valiente que se atreve a decir la verdad sobre el aborto y la hipocresía de los que defienden estas leyes vigentes contra la vida y la familia. Muchas gracias y sólo expresar mi deseo de pedir la intercesión de los Santos Inocentes para que algún día, más pronto que tarde se acabe esta barbarie.

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