Bebés almacenados en hoteles Ucranicanos: Así acaba el «buenismo» de los vientres de alquiler.

«Vulnerar los derechos de los más débiles no es ‘un buen trato’, es todo lo contrario. Además, esos bebés han sido separados de sus madres nada más nacer, eso no es ‘un buen trato’, y quedan secuelas psicológicas muy profundas. En cuanto a las cuidadoras, por lo que la propia empresa ha dicho, trabajan en condiciones cuando menos abusivas, ya que están confinadas con los bebés por periodos de 30 días y separadas de sus propias familias, con las que sólo pueden hablar a través de videoconferencia»,

Ignorancia, odio y Cristianofobia: 3 virus que persisten.

Ampliaremos esta información en unas horas con el vídeo publicado por el Párroco de la Iglesia de Ciempozuelos sobre este nuevo ataque, que, dicho sea de paso, constituye un delito de odio, de los de verdad, y no de los que se inventan algunos para promocionar la apisonadora de la ideología de género entre nuestros hijos.