No suspender las movilizaciones del 8M fué una temeridad.

El coronavirus circulaba libremente por España a finales de febrero y, en la semana del Día de la Mujer, la cifra de contagiados empezaba a escalar de forma exponencial. Pero no fue hasta el 9 de marzo, con mil infectados, cuando el Gobierno puso sobre la mesa las primeras restricciones, tras un fin de semana de manifestaciones masivas y eventos multitudinarios

Ineptocracia + coronavirus = crisis sanitaria, económica y social en España.

Los representantes de los partidos políticos españoles, DE TODOS LOS PARTIDOS, han demostrado unas cotas de ineptitud que, de momento, han supuesto la muerte de más de 10.000 personas en apenas 15 días. Todos, de una forma u otra, estaban más concentrados en las consecuencias del 8M que en las consecuencias del coronavirus y es por ello que nos permitimos el lujo de declararlos como políticos ineptos.

¿Tiene sentido el sufrimiento? El misterio del dolor.

Todo esto se ve agravado por un ambiente cultural que no ve en el sufrimiento ningún significado o valor, es más, lo considera el mal por excelencia, que debe eliminar a toda costa. Esto acontece especialmente cuando no se tiene una visión religiosa que ayude a comprender positivamente el misterio del dolor.