Elecciones 10-N ¿LA HORA DE LOS CRISTIANOS?

Nos han convencido de que religión y política no deben ir de la mano, nos han convencido del sincretismo irenista, donde todas las religiones son igualmente buenas y convergen por el bien pacífico de la humanidad. Nos han convencido de que los cristianos no debemos dedicarnos a la cosa pública. Hay, incluso, quien considera que puede haber cristianos de izquierdas y cristianos de derechas, como si fuese posible escoger.

INMEDIATISMO

Nos movemos entre lo inmediato (la economía y la política) y lo eterno (la filosofía y la teología) y el término medio, que sería como el menisco de la rodilla que articula el fémur con la tibia y el peroné, queda abandonado. Y sin menisco, la fricción de ambas partes es mayor, con mayor desgaste.

The «GAMING» agenda.

Se trata de usar todo esto hasta hacer caer «el sistema». Para ellos es un juego, un experimento social. Da igual a lo que nos lleve con tal de destruir lo que somos, porque es lo que detestan. La agenda GAMING es un paquete cerrado y coherente y el que no lo acepte será juzgado y condenado por la nueva inquisición como homófobo, machista, fascista, racista, genocida, antiecologista y lo que caiga; y se pedirá que no puedan opinar y mucho menos dedicarse a la educación. Puede que ni siquiera la de sus propios hijos. GAMING no es ningún juego.

El vodevil de España: Suicidio demográfico, sin ayudas a las familias, 94.000 Abortos, 3.600 Suicidios, pero… ¡Carrozas para todos!

Súbanse a una carroza, no miren a los barrios periféricos para que la pobreza y la marginalidad no les enturbie la fiesta (ni le despierte la conciencia), bailen, junto a su perro, con una charanga o un pasacalles mientras suena alguna melodía de Alaska o Leticia Sabater para celebrar, con orgullo, que pueden hacer lo que quieran con su cuerpo, incluso matar a la criatura que va dentro y, por supuesto, no lo olvide, lo más importante: No hay fiesta del Orgullo Gay si no se mofan de los cristianos, así que no olviden colocar en su carroza una buena imagen blasfema o algún personaje disfrazado de alguien importante para millones de creyentes, pues en estos días, la tolerancia y el respeto, si usted pertenece al lobby, no tienen ninguna validez.