El Estado fomentará el suicidio en Canadá.
«La ley C-7 es nuestra peor pesadilla», sostienen los defensores de los discapacitados, pues hasta ahora esa discapacidad no constituía razón suficiente para pedir la muerte: «Nuestro mayor temor siempre ha sido que tener una discapacidad se convierta en una razón aceptable para el suicidio administrado por el Estado»,

