¿Cristianos A-sintomáticos o secularizados? Es hora de despertar.

Hace unos días, durante una de nuestras celebraciones litúrgica, uno de mis hermanos tuvo la genial ocurrencia de hablar de este tema, así que, partiendo de la base de que no es una ocurrencia propia sino cedida por Manuel (él sabe quien es), vamos a analizar un virus que causa mucho más estragos que el Covid19 pues, aunque cueste admitirlo, son peores los efectos que la «pandemia» motivada por el virus de la «secularización» entre los cristianos de las últimas décadas ha ocasionado entre los cristianos. Este maldito virus ha hecho estragos entre los que se declaran cristianos o católicos en nuestra sociedad, haciendo aparecer 2 perfiles de Cristianos del Siglo XXI: Los Cristianos A-sintomáticos y los Cristianos en cuarentena.

El virus de la secularización ha hecho estragos entre los cristianos en las últimas décadas.

Seguramente muchos al ver la imagen habrán pensado que cometemos un garrafal error, porque un asintomático es precisamente el que transmite sin saberlo porque está infectado, y precisamente el tipo de Cristiano del que hablamos en este post no «contagia» a casi nadie. Efectivamente, ello es debido a que la «carga vírica» de su mensaje es casi nula y, por mas que se esfuerce, no consigue «inocular» a su alrededor el ardor de acercarse a Jesucristo, por eso el juego de palabras con A-sintomático.

Después tenemos a otro perfil de Cristiano, los que permanecen en «cuarentena social«: Aquellos que se han creído el falso buenísimo y la falsa tolerancia propagados por la masonería. El que se ha creído que es mejor callar que hacer sentir mal a alguien por expresar sus ideas, emociones y pensamientos. El que ha olvidado eso de anunciar a Cristo «a tiempo y a destiempo» y solo lo hace cuando considera que es el momento y lugar favorable para hablar del Señor.

En ambos perfiles podemos encontrarnos fácilmente a «cristianos» que defienden que es normal ir a trabajar pese al estado de alarma, o al supermercado, o al estanco, pero que ir a Misa es un gran riesgo innecesario…

No pretendemos ni mucho menos juzgar a las personas, pero desde luego que no vamos a hacernos los locos como hacen muchos, pensando que lo que dicen las encuestas oficiales («cocidas» intencionalmente con la misma perversión que las electorales) sobre que más del 60% de los Españoles se declaran católicos o cristianos. Por sus frutos los conoceréis… ¿De veras una sociedad mayoritariamente cristiana permitiría que se convierta en derecho el asesinato de más de 90.000 criaturas indefensas al año? ¿De veras una sociedad mayoritariamente cristiana permitiría que se apruebe una ley de eugenesia / eutanasia? ¿De veras una sociedad mayoritariamente critiana permitiría que se llame «progenitor A» al padre y «progenitor B» a la madre?

Como sabiamente nos exhortaba el Cardenal Sarah hace pocos días, ha llegado la hora de arrancar a los cristianos del relativismo en el que el proceso de secularización y laicismo promulgado por el Nuevo Orden Mundial y la masonería nos han llevado (casi) sin darnos cuenta. ¿Seremos capaces de despertar de nuestro aburguesamiento y reaccionar a tiempo?

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