Tras los recientes ataques a la FAMLIA proferidos por la Ministra Celá y viendo que nuestro «ilustrado» Gobierno tuvo a bien formar el «Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico», conviene redorarles que, efectivamente, los niños no vienen de París ni los trae una cigüeña.

Los hijos, hasta hace unos años, solían ser fruto del amor y la entrega de los esposos, no un «derecho» ni una propiedad estatal. Son la consecuencia biológica de la unión de un hombre y una mujer, y no deberían ser el fruto de experimentos en laboratorios. Y cuando los dejan nacer, son muchos más de los que ellos mismos cuentas, pues en 2018 impidieron nacer a caso 100.000 solo en España.
Como podemos leer en este estupendo post del Foro de la Familia (a los que precisamente este incoherente Gobierno ataca veladamente, retirando las ayudas), la familia es la gran olvidada del acuerdo de Gobierno.
Ignacio García-Juliá, analizó el documento para el Gobierno de Coalición que PSOE y Unidas Podemos, donde «la familia es la gran olvidada».
«Ni una sola mención a la institución familiar en los 10 puntos que han acordado socialistas y podemitas deja claro el interés que ésta les merece para sus políticas de esta legislatura», lamentó García-Juliá.
