El coronavirus, esa oportunidad.

Dicen que no hay evolución sin crisis y que de las crisis se sale reforzado. Que estamos ante una de ellas, muy grande y de índole sanitario, es evidente. La más evidente de las que estamos atravesando en la actualidad.

El Congreso confirma su política anti-familias rechazando la prestación de 100 euros por hijo propuesta por Vox

Sofía Castañón, de Unidas Podemos, le ha recordado que la «maternidad es una decisión personal y no una obligación social». ¿ Acaso cambiar de género no es tambien una decisión personal y no una obligación social? ¿Entonces, porque destinan tantos fondos a los colectivos LGTBI o al aborto y no a ayudar a las familias?

¿Quien defiende el matrimonio?

El Matrimonio es fruto del amor verdadero del que Jesucristo ha venido a ser testigo. Un amor llamado a entregar nuestra vida por la de nuestro cónyuge y la de nuestros hijos. A sacrificarnos (si, no se asusten), por el otro, a dejar de ser 2, para dejar de ser uno, en contra de lo que la sociedad actual «vende» como «uniones temporales».

Los niños no vienen de Paris (por si el Gobierno no lo sabe…)

Los hijos, hasta hace unos años, solían ser fruto del amor y la entrega de los esposos, no un «derecho» ni una propiedad estatal. Son la consecuencia biológica de la unión de un hombre y una mujer, y no deberían ser el fruto de experimentos en laboratorios. Y cuando los dejan nacer, son muchos más de los que ellos mismos cuentas, pues en 2018 impidieron nacer a caso 100.000 solo en España.

Feliz 2020. Mira a la Estrella, invoca a María, Madre de Dios.

Os dejamos esta preciosa oración para celebrar el año nuevo y que ella nos guíe en este 2020. “Mira la Estrella, invoca a María”, es el célebre estribillo de esa página incomparable que San Bernardo (1090-1153) dedicó hace ya más de diez siglos a la Virgen y que aún hoy se sigue repitiendo con gran entusiasmo en nuestras iglesias. Mirar a María ha significado en labios cristianos el contemplar a la Virgen para pedir su auxilio.

Proteger a la familia: ¿Por qué?

Proteger social y económicamente a la familia no es sólo una medida que da más o menos rédito electoral. Lejos de una mirada cortoplacista, proteger la institución básica de la sociedad es una obligación con sentido de Estado, pues ayudando a los que más aportan se beneficia a todos