El impacto derivado de la actividad de las Iglesia supera 5 veces lo que recibe del Estado.
“Con esto se demuestra que la Iglesia católica es rentable, más del doble de lo que recibe”, concluyó el encargado de los asuntos económicos de la Conferencia Episcopal precisamente en un periodo político en el que se están replanteando los acuerdos Iglesia-Estado con el diseño de un nuevo marco jurídico, tal y como avanzó la revista especializada “Vida Nueva”.

