Tenemos lo que nos merecemos…Una reflexión sobre el resultado electoral.

¿Porqué no votar lo que a cada uno le venga en gana, sin tener en cuenta los principios morales que deberían fundamentar nuestra vida? Claro que es posible, pero, entonces, al menos, no nos llamemos «católicos»… Los resultados del 10 de Noviembre han vuelto a poner de manifiesto una realidad que muchos se niegan a aceptar. España no es católica, y cada vez es menos cristiana.