Aborto y Eutanasia: Holocaustos legales del Siglo XXI.

Acabamos de vivir una vez más el aniversario del final de Auswichtz, el principio de la vida de muchos de los supervivientes de aquel holocausto. Sin duda una de las atrocidades más contemporáneas que ha vivido la humanidad… Pero no la única, ni tan siquiera la mayor en términos de cantidad, de esto hablé ya hace tiempo e hice un breve resumen de otros holocaustos y genocidios no tan sobresalientes como el nazi sobre los judíos que, por cierto, tampoco fue solo de judíos pero sí ha monopolizado el dolor, como si no existieran católicos, gitanos, discapacitados, testigos de Jehová, minorías asociales como homosexuales y presos reincidentes… algo que podemos ver en esta recomendación de libros de este articulo de HISPANIDAD.

Como san Juan Pablo II decía en cada ser humano hay un misterio y un dolor, y hay vidas verdaderamente asombrosas que nos han acercado al sufrimiento ajeno, y si bien no entenderemos nunca este misterio, si comprenderemos mejor a la persona. Vidas que murieron en diferentes campos de trabajo o de exterminio, porque al final servían para lo mismo.

Lo que sí es cierto, es que el siglo XX ha sido una etapa de la historia muy antagónica porque lo mismo ha hecho realidad la implantación de los derechos humanos, respaldados por grandes organizaciones e instituciones, aunque haya países que siguen sin mirarlos ni de reojo -por cierto países de ideología comunista y/o bolivariana a los que políticos y gobiernos súper democráticos y progresistas siguen haciéndoles ojitos-. Y es que han sido millones de seres humanos masacrados en genocidios, guerras civiles y mundiales, deportaciones, aniquilaciones de etnias, clases, grupos religiosos o ideológicos, etcétera que, fíjense, precisamente en este contexto, cristianos de todas las confesiones han sufrido el martirio, más que otras condiciones o creencias. Un repaso a la barbarie que puede leerse -y estremecerse- en El siglo de los mártires (Encuentro) del historiador italiano y Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Roma III, Andrea Riccardi.

Pero como siempre, cuando hablamos de holocaustos y genocidios, no quiero dejar de recordar que en este siglo XXI la muerte es el signo de nuestros tiempos, con el terrible crimen del aborto y de la eutanasia. Ya no hay chimeneas, ni campos de trabajo espantosos, ni escenas de horror con cuerpos asesinados y amontonados dispuestos para las fosas comunes. Ahora el escándalo se vive en la intimidad, con las máximas seguridades de la asepsia médica y científica. Protegido por leyes que proveen a las personas de la seguridad jurídica imprescindible para que hoy nadie les acuse de asesinos y el día de mañana, las próximas generaciones comprendan que todo estaba en orden, que todo era correcto.

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