¿Hombres embarazados? Tonterías, las justas.

Esta semana saltaba la polémica en Francia por una campaña de publicidad llevada a cabo por una Asociación feminista, sí, una de esas que disponen de ingentes recursos públicos para promocionar la ideología de género, con el lema «los hombres también pueden estar embarazados». Pueden ampliar información de la misma en ELDEBATE.

Si ya es peligroso que a la estupidez humana se le otorgue carta de naturalidad, mucho más peligroso es que para ello se doten partidas extraordinarias en todos los presupuestos de la mayoría de naciones de occidente, con miles de millones de euros para imponernos estos nuevos «modelos» de «humanidad» en la publicidad, series, cine, música…

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española que «estupidez» es una cualidad de estúpido y que estúpido es el necio o falto de inteligencia. Igualmente, define las «tonterias» como cualidad del tonto para terminar definiendo al tonto como falto o escaso de entendimiento o razón.

Tras siglos de avance y evolución de las ciencias en general, y de la medicina y la biología en particular, por muy políticamente incorrecto que pueda parecer, hay que estar muy falto de entendimiento para creer que un hombre puede quedar embarazado; Más aún, hay que estar falto de inteligencia para aceptarlo como realidad.

Podrían presentar la realidad como es: Una persona transgénero que, tras una operación de cambio de sexo, queda embarazada, pero no lo pueden hacer así. ¿Porqué? Porque eso demostraría que por mucho que operen los genitales, el sexo sigue siendo el mismo y biológicamente, a no ser que le extirpen la matriz y el útero, por mucha barba que le hagan crecer, sigue siendo una mujer.

Los ideológos de la teoría queer o la ideología de género siempre encontrarán en la biología y en el orden natural un obstáculo insalvable a todas las necedades que intentan imponer como nuevos dogmas sociales.

En el reino animal, solo la hembra tiene la capacidad de alojar y desarrollar una vida en su interior. Todo lo demás no son más que estupideces para intentar disfrazar la realidad y la realidad es tozuda. Los hombres nos quedan embarazados. Las personas, no por cambiar sus genitales, cambian el sexo con el que nacieron.

De ahí la necesidad de llevar a cabo un bombardeo sistemático a todos los niveles en los medios de comunicación a través de campañas como esta, que son en realidad un desafío a la inteligencia de la sociedad.

¿A que niveles estamos llegando para que cualquier persona, normal y corriente, creyente o no creyente, no sea capaz de plantarse ante este tipo de campañas, por miedo a ser excluido, cuando no directamente tachado de homófobo o intolerante?

No sabemos si reflexiones como estas podrían ser ya motivo suficiente para que nuestra Asociación pueda ser sancionada, pero estamos seguros que si no paramos esto a tiempo, pronto lo será. Pero en cualquier caso, lo tenemos claro y no vamos a callar ante el totalitarismo ideológico de género: ¿Hombres embarazados? Tonterías, las justas.

Daniel Fernández

Asociación Cristianos en Democracia.

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