La Generalitat se sube al carro de la persecución educativa.

Pese a que el Tribunal Constitucional ya declaro ilegal la persecución de la administración andaluza hace años a manos de los socialistas de varios colegios religiosos de educación diferenciada, Sánchez lanza a sus «subalternos» a la persecución de cualquier modelo educativo de disienta del pensamiento único que nos quiere imponer el social-comunismo que nos gobierna.