Se multiplican los ataques comunistas contra símbolos religiosos en España.

En la madrugada de este lunes la estatua de bronce de San Junípero en la que aparece con un nativo californiano situada en Palma de Mallorca ha sido vandalizada. Se desconoce el autor del ataque, pero no su ideología: Comunista y analfabeto, emgañado por dirigentes podemitas que los lanzan contra nuestra historia, pues pintó con pintura roja y de la pintura que le tilda de “Racista” a uno de los mayores defensores de los indígenas.

¿Has ido a misa esta semana? ¿Que sensación te ha producido? ¿Una catacumba clandestina?

Acatamos y haremos acatar las directrices legítimas que nos han dado, pero no permitiremos que nadie conculque torticeramente nuestros derechos humanos y constitucionales, entre los que la libertad religiosa no es el menor de ellos, con la excusa de una pandemia. Nuestras iglesias no son catacumbas para la censura

No somos una agencia subordinada al Estado.

La Iglesia no es cliente del Estado, y ningún obispo tiene derecho a prohibir la Eucaristía de este modo. Incluso hemos visto a sacerdotes castigados por sus obispos por haber celebrado la misa con pocas personas: todo esto significa verse como funcionarios del Estado. Pero nuestro pastor supremo es Jesucristo, no Giuseppe Conte. El Estado tiene su tarea y la Iglesia la suya».

Iglesia Católica frente al coronavirus: 6 millones de euros más para Cáritas.

«La Iglesia está haciendo una labor ingente, lo que pasa que no sale en los medios de comunicación. No importa tampoco eso porque lo que a nosotros nos importa es hacer el bien y amar a la gente», ha finalizado el cardenal Omella, indicando que la institución cumple el principio evangélico según el cual «que la mano izquierda no vea lo que hace la derecha.