La Iglesia Española, contra la re-escritura de la Historia.
Los obispos han tachado de «anacrónico» que el Gobierno quiera convertir el Valle de los Caídos en un cementerio civil, defienden la permanencia de la Cruz como «signo de reconciliación» y de una comunidad religiosa para rezar y celebrar Misa, y se muestran «preocupados» porque la Ley de Memoria Democrática «quiere escribir una especie de historia oficial».

