Eugenesia
Cuidar o matar. Esa (y solo esa) es la cuestión.
La profesión sanitaria llega a su fin, y a partir de ahora pasan a ser, aún mas (pues ya aniquilan a millones de niños cada año antes de nacer), verdugos de los descartados de la sociedad. Llegamos a un punto de la historia en la que empezamos a reconocer que el suicidio, en según que condiciones, es, cuando menos, lógico y normal, tanto que debe ser regulado y facilitado por el estado en condiciones que permitan al suicida hacerlo en las mejores condiciones posibles. Pero no, no morderán la mano de quien les da de comer.










