SOS Conventos: Olvidadas, sin ayuda ni comida, llevan 20 días volcadas con la sociedad.

En estos conventos han dejado su trabajo diario y se han puesto al servicio de las autoridades para realizar mascarillas, batas u otro material necesario y que escasea de manera preocupante en los hospitales. Sin embargo, en la otra cara de la moneda de esta entrega total por parte de estas religiosas está la necesidad cada vez más acuciante incluso para poder comer.

La Iglesia Católica se vuelca con los sanitarios y afectados por el coronavirus.

Parece que, con el coronavirus, la sociedad se está volviendo de nuevo a Dios y, desde luego, sabemos que los medios de comunicación harán todo lo posible por «minimizar» este impacto, por eso es importante que no dejemos de difundir todas las grandes iniciativas que, a la luz de la Fé, surgen cada día para apoyar a los que más están sufriendo las consecuencias de esta terrible crisis.

Masonería, control demográfico y coronavirus.

La crisis del coronavirus respaldará las tesis de la necesidad de reforzar las herramientas globales de gestión y control, basándose seguramente en la importancia de tomar acciones conjuntas ante casos como el de la pandemia del coronavirus. Un paso más hacia un Nuevo Orden Mundial donde los Gobiernos Nacionales seguramente puedan justificar ante sus ciudadanos con mucha más credibilidad la necesidad de «obedecer» a este tipo de organismos y sus imposiciones sociales, así como la cesión a los mismos de la información y el control sobre sus ciudadanos.