La cristianofobia arrecia con la pandemia.
“Las violaciones de derechos humanos en Papúa deben detenerse de inmediato, en particular las perpetradas por miembros de las fuerzas de seguridad indonesias, y se debe realizar sin demora una investigación independiente y creíble sobre los casos del asesinato del catequista católico Rufinus Tigau y de Meinus Bagubau, con la participación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y líderes de la Iglesia para llevar a los responsables ante la justicia”, exigen las asociaciones autoras del informe.










