Coronavirus y Bioética ante la cultura del descarte.

La fuerza del coronavirus está provocando igualmente un dilema ético ante estos casos más graves sobre qué personas deben ser atendidas antes que otras. Para arrojar luz concretamente desde el ámbito bioético, la profesora Elena Postigo ha publicado a través de Twitter un sencillo manifiesto bioético ante el coronavirus del que se hizo eco ayer RELIGION EN LIBERTAD.

¿Cómo no van a pedir morir? Sólo el 40% de los enfermos terminales recibe cuidados paliativos en España.

Un enfermo en fase terminal de Cataluña tiene muchas más posibilidades de morir sin dolor que uno que viva en Castilla-La Mancha. En su comunidad autónoma –de menor extensión geográfica y dispersión poblacional– cuenta con 131 unidades de cuidados paliativos, mientras el enfermo castellanomanchego cuenta con 16, de los que 10 son equipos de soporte a domicilio

Si a la vida… HASTA EL FINAL.

¿Un nuevo concepto de «pro-vida»? Hasta ahora, estas asociaciones habían estado tradicionalmente vinculadas a la defensa del no nacido y la lucha contra la barbarie del Aborto, pero a nuevos tiempo, nuevas barbaries, y urge que incluyan con fuerza propuestas para la defensa de la dignidad, también al final de la vida.

Cuidar o matar. Esa (y solo esa) es la cuestión.

La profesión sanitaria llega a su fin, y a partir de ahora pasan a ser, aún mas (pues ya aniquilan a millones de niños cada año antes de nacer), verdugos de los descartados de la sociedad. Llegamos a un punto de la historia en la que empezamos a reconocer que el suicidio, en según que condiciones, es, cuando menos, lógico y normal, tanto que debe ser regulado y facilitado por el estado en condiciones que permitan al suicida hacerlo en las mejores condiciones posibles. Pero no, no morderán la mano de quien les da de comer.