¿Uniformes igualitarios? El independentismo se alía con la ideología de género.

El objetivo de esta macabra y marxista iniciativa es que no se pueda obligar a un código de vestuario diferenciado por sexo entre los niños y niñas que estudian en colegios financiados con fondos públicos. De esta manera, ellos podrán optar por el uso de faldas mientras ellas podrán escoger llevar pantalón.

Abuso de menores. Esta es la única calificación que el cambio de sexo de un niño debería tener.

La falta de rigor diagnóstico, sobre todo en los casos de niños inmaduros, unido a la irreversibilidad y que no son mas que experimentos, les guste o no, hace que las intervenciones físicas en el cuerpo de los niños para «afirmar» su «identidad de género» violen los principios éticos más razonables y deberían estar prohibidas.

El vodevil de España: Suicidio demográfico, sin ayudas a las familias, 94.000 Abortos, 3.600 Suicidios, pero… ¡Carrozas para todos!

Súbanse a una carroza, no miren a los barrios periféricos para que la pobreza y la marginalidad no les enturbie la fiesta (ni le despierte la conciencia), bailen, junto a su perro, con una charanga o un pasacalles mientras suena alguna melodía de Alaska o Leticia Sabater para celebrar, con orgullo, que pueden hacer lo que quieran con su cuerpo, incluso matar a la criatura que va dentro y, por supuesto, no lo olvide, lo más importante: No hay fiesta del Orgullo Gay si no se mofan de los cristianos, así que no olviden colocar en su carroza una buena imagen blasfema o algún personaje disfrazado de alguien importante para millones de creyentes, pues en estos días, la tolerancia y el respeto, si usted pertenece al lobby, no tienen ninguna validez.