OBJETIVO: III REPÚBLICA.

Para el separatismo catalán, la independencia se ha convertido en un ídolo, y su lucha en una religión. Pero la Biblia demuestra que Dios es celoso y no admite a los baales. Porque el problema de muchos catalanes es que la independencia se ha convertido en su creo religioso. Y el fanatismo consiste en eso: en deificar a lo que no es Dios… aunque se trate de algo nobilísimo.

Razas, Antifas, identitarios… la masonería (y satanás) hacen su agosto.

Los cristianos sabemos que los signos de la Fé son el Amor y la Unidad, y ya deberíamos ser lo suficientemente mayores como para identificar que cualquier movimiento que pretenda romper el amor y la unidad solo puede tener un origen: El mismísimo diablo, el que divide, aquel que dedica todo su tiempo a alejar al hombre del amor de Dios