Pero, ¿Porqué persiguen la Fé cristiana?

La Iglesia católica en concreto es el colectivo o asociación mundial posiblemente más implicada en la lucha contra la pobreza en el mundo así como en la educación y en la atención médica y hospitalaria, especialmente dirigida al que menos recursos tiene a través de la caridad y la solidaridad. También se ha destacado en la búsqueda de un diálogo interreligioso, así como en la paz y en la reconciliación, utilizando la poderosísima arma evangélica del perdón.

¿Por qué, pese a todo ello, es perseguida? Sólo desde una vivencia radical de la propia fe o creencias que sea excluyente de las demás, sólo desde la envidia profunda hacia otras religiones, o sólo desde el odio más ciego y más intolerante podemos entender el porqué de esta persecución al colectivo cristiano.

Sánchez, el incongruente.

Lo peor no es tener un presidente del Gobierno huérfano de verdades y nutrido de embustes e incongruencias, para quien el fin justifica los medios. Más grave aún es soportar a un Gobierno para destruir más que construir; dividir más que unir, retroceder más que avanzar, despilfarrar más que economizar. Un Gobierno para el cual palabras como “España”, “Monarquía”, “Constitución” o “Poder judicial” son tabú.

Que no se repita la historia (por mucho que algunos lo estén deseando).

La libertad religiosa es la ‘prueba del algodón’ de los derechos humanos. Una democracia como la nuestra no puede permitir que se produzca un número tan alto de ataques a la libertad religiosa, ya que este es el derecho más íntimo de la persona, pues afecta a su conciencia, menos aún cuando esos ataques provienen de los partidos en el Gobierno (Podemos es el partido más laicista con 32 casos. Izquierda Unida se encuentra en tercera posición, con 29 casos.)

¡TAFIDA VIVE! A pesar de los Gobiernos que intentaron impedirlo.

Charlie Gard, Alfie Evans, Isaiah Haastrup… ¿Que dirán ahora estos gobiernos criminales a sus familiares? A la lista de estos niños que murieron tras retirarles el soporte vital contra el criterio de sus padres y a los que los médicos y la Justicia impidieron trasladarles a otros países a recibir tratamiento parecía que irremediablemente se uniría también Tafida Raqeeb, pero la presión social consiguió impedirlo.