El sacrificio de las Monjas de Cottolengo, que no abandonaron a los enfermos mentales a su suerte.
A pesar de las habladurias y los rumores,la realidad era bien distinta “El miércoles estuvo desinfectado la UME, ese día murió una religiosa: la hermana Esperanza con más de 90 años y la funeraria fue avisada al mismo momento. Ayer la enterramos la madre general y yo en San Sebastián de los Reyes a las 17.00, cuando estaba la policía inspeccionando en nuestra casa. Y la hermana Gabriela había fallecido a las 14.00, que yo estaba allí y recé el responso, mientras se notificaba cinco minutos más tarde a la funeraria y es en ese momento cuando la policía estaba allí”.









