El sacrificio de las Monjas de Cottolengo, que no abandonaron a los enfermos mentales a su suerte.

A pesar de las habladurias y los rumores,la realidad era bien distinta “El miércoles estuvo desinfectado la UME, ese día murió una religiosa: la hermana Esperanza con más de 90 años y la funeraria fue avisada al mismo momento. Ayer la enterramos la madre general y yo en San Sebastián de los Reyes a las 17.00, cuando estaba la policía inspeccionando en nuestra casa. Y la hermana Gabriela había fallecido a las 14.00, que yo estaba allí y recé el responso, mientras se notificaba cinco minutos más tarde a la funeraria y es en ese momento cuando la policía estaba allí”.

SOS Conventos: Olvidadas, sin ayuda ni comida, llevan 20 días volcadas con la sociedad.

En estos conventos han dejado su trabajo diario y se han puesto al servicio de las autoridades para realizar mascarillas, batas u otro material necesario y que escasea de manera preocupante en los hospitales. Sin embargo, en la otra cara de la moneda de esta entrega total por parte de estas religiosas está la necesidad cada vez más acuciante incluso para poder comer.

La Iglesia Católica se vuelca con los sanitarios y afectados por el coronavirus.

Parece que, con el coronavirus, la sociedad se está volviendo de nuevo a Dios y, desde luego, sabemos que los medios de comunicación harán todo lo posible por «minimizar» este impacto, por eso es importante que no dejemos de difundir todas las grandes iniciativas que, a la luz de la Fé, surgen cada día para apoyar a los que más están sufriendo las consecuencias de esta terrible crisis.

Colombia dice NO al aborto libre.

Es una pequeña batalla ganada, sin embargo debemos seguir construyendo una cultura de vida pues el aborto se acabará cuando todos seamos conscientes del asesinato que se comete.