¿Educación para ir «sola y borracha»? El fracaso social del feminazismo.
La educación no es más que un instrumento ideológico en manos de unos y unas inconscientes que no saben las consecuencias que puede tener una manipulación sin sentido como esta. O lo que es peor, sí lo saben, pero no les importa destruir. ¿Puede ser este un proyecto de gobierno, de cualquier gobierno? Evidentemente, no.
La pornografía impide que la persona sea libre y cada vez «engancha» a más jóvenes.
«La pornografía es una adicción al consumo de películas, imágenes o audiciones de carácter sexual». Se trata, en realidad, de una droga: «Tiene —afirma — todas las características de las adicciones: no se puede dejar, es una tendencia enfermiza a ese consumo y produce una percepción enfermiza de la realidad sexual». Se trata, además, de «una enfermedad privada que no asoma en público, es bastante inconfesable».










