Príncipe de la Paz (y de la no violencia)

Príncipe de la Paz (y de la no violencia)

Gracias a esta serie de publicaciones denominadas “LA SECULARIZACIÓN A TRAVÉS DE LAS CELEBRACIONES CIVILES EN LAS ESCUELAS CATÓLICAS Y CRISTIANAS”, que iremos lanzando mensualmente, pretendemos poner en manos de los padres, madres, equipos directivos y las áreas de Pastoral de los centros católicos en España y América un material importante para frenar el avance de la secularización en los contenidos que se ofrecen a nuestros hijos mediante la celebración de los conocidos como “Días Internacionales” (Dia de la No Violencia, Día de la Mujer Trabajadora, Día del Trabajo, Día de la Madre, Día del Padre, Día del medioambiente o fiestas como Halloween, San Valentin, etc).

La iglesia, perseguida desde su origen, ve acrecentada la persecución en España.

Una Iglesia perseguida y martirial es signo de fidelidad y de vida.

En esa persecución o solapado martirio, no luchamos sólo contra los poderes visibles de este mundo sino contra potestades invisibles. Ambos buscan extraviarnos para que, negando la Verdad, nos dejemos sobornar por el diablo y sus ángeles, y seamos marcados con el número de la bestia y no de Cristo, dándole culto y adoración a su imagen y no al Hijo Unigénito de Dios”.

El honor es memoria. Tu memoria personal, de tus palabras y compromisos, de la coherencia de tus acciones; memoria de tus amigos y enemigos, que sabrán qué pueden, y qué no, esperar de ti.

Hombres de honor.

Por esa razón, un puñado de hombres y mujeres de honor han asumido el compromiso público de lanzar una Asamblea por la vida, la libertad y la dignidad, comprometiéndose ellos y comprometiendo a sus asociaciones, organizaciones o fundaciones en la vida pública a una acción que de ahora en adelante será, por primera vez y de forma histórica, permanente y coordinada.

¿Globalismo o identidad? Si no decides, decidirán por tí.

¿Globalismo o identidad? Si no decides, decidirán por tí.

Los años próximos verán removerse en España a golpes legislativos las pocas cosas que, hasta no hace todavía mucho, parecían seguras. Continuará sin duda la labor de demolición de libertades, empresas e instituciones, sin que la instauración del nuevo orden globalizado y del hombre nuevo llegue todavía. Percibimos a la vez que la crítica a este proyecto seguirá reforzándose y consiguiendo victorias. Pero, en nuestro país, hay todavía un largo camino que recorrer.