Black Lives Matters: Anticristianos disfrazados de progres.

San Luis por supuesto se oponía al Islam, y no desde la seguridad de su palacio sino arriesgando la vida y acudiendo a las cruzadas, en concreto a dos de ellas: en la primera fue hecho prisionero y en la segunda murió por enfermedades. Prisionero en la cruzada de 1250, no sólo pagó de su bolsillo el rescate por sí mismo y todos sus hombres, incluyendo los soldados pobres, sino que el tiempo que pasó en Acre lo aprovechó para gastar una cantidad considerable de dinero en comprar y liberar esclavos musulmanes y animar a algunos musulmanes pobres -también a mujeres- a hacerse cristianos y marchar con él a Francia.

Razas, Antifas, identitarios… la masonería (y satanás) hacen su agosto.

Los cristianos sabemos que los signos de la Fé son el Amor y la Unidad, y ya deberíamos ser lo suficientemente mayores como para identificar que cualquier movimiento que pretenda romper el amor y la unidad solo puede tener un origen: El mismísimo diablo, el que divide, aquel que dedica todo su tiempo a alejar al hombre del amor de Dios