Frenemos la cultura de la muerte. Es hora de defender la vida.
El asociacionismo católico en España tiene un panorama muy pobre. Hay asociaciones católicas con vocación a la vida pública que se han quedado muy pequeñas. La ACdP tiene más de cien años y siempre ha tenido esta vocación. Y vemos movimientos apostólicos que no han dado el paso de comprometerse con la vida pública.










