Los tiempos que vivimos son sumamente difíciles y agitados. Testamento de San Juan Pablo II.

Ateniéndose tan solo a este párrafo, agregado a su testamentaría durante la Cuaresma de 1980, se comprenderá mejor su trascendencia: «Los tiempos en que vivimos –advertía ya el Romano Pontífice– son sumamente difíciles y agitados. Se ha hecho también difícil y tenso el camino de la Iglesia, prueba característica de estos tiempos, tanto para los fieles como para los pastores. En algunos países […] la Iglesia se encuentra en un período de persecución tal que no es inferior a las de los primeros siglos. Más aún, las supera por el nivel de crueldad y de odio». Y culminaba este párrafo tan vigente hoy también con la siguiente frase en latín: «Sanguis martyrum, semen christianorum» (Sangre de los mártires, semilla de los cristianos).

Hasta siempre, D. Julio.

Un político de los pies a la cabeza, como los antiguos políticos de izquierdas y derechas de los que están llenas de memorables intervenciones los diarios de sesiones de nuestro Parlamento. Un «enemigo» ejemplar, que siempre supo defender sus ideas, en las que creyó hasta su último día, sin necesidad de insultar ni despreciar a su oponente y sobre todo, con un marcado carácter de lucha por el bien común

Manifiesto y campaña por la Familia

El presidente del Foro de la Familia, Ignacio García-Juliá, reclamó, con la presentación de un manifiesto, un mayor reconocimiento público para la institución familiar y la puesta en marcha de medidas que apoyen y reconozcan su relevancia en la sociedad. Anunció, además, el lanzamiento de la campaña #TuFamiliaTuBandera para presentar alternativas a la ONU de cara a la sustitución del icono de familia que mantiene el organismo en estos momentos.