La vuelta al sentido común: Leyes que prohíben el tratamiento y cambio de sexo en menores.
No se trata, por tanto, de impedir el cambio de sexo, ni tan siquiera de criticarlo o de discriminar la Transexualidad. Se trata de aplicar el sentido común y no fomentarlo en edades a las que, difícilmente puede tomarse ningún tipo de decisión madura. Mientras tanto deberían dotarse de todos los medios necesarios para un acompañamiento psicológico y terapéutico de las personas que, desde una edad temprana, muestren disfória de género para acompañarlos hasta una edad madura en la que, verdaderamente, puedan tomar una decisión que afectará al resto de su vida.
España «sosa»: ¿Dónde está la Luz de los Cristianos? (Crítica al «cristianismo social»).
En la conversión del alma, y no de las economías domésticas, está la salvación del mundo. ¿De que nos sirven entonces las Cáritas, los bancos de alimentos, los hogares de acogida, si entregamos a toda la gente que ayudamos a un mundo en el que perderán su alma? Esperamos que nadie malinterprete nuestras palabras pues no estamos contra la acción social, sino a favor de que, a cambio de la misma, renunciemos a nuestra misión.
Ante las posibles olas de expropiaciones por el Gobierno PSOE-Podemos, los expertos lo tiene claro. NO hay duda sobre los bienes de la Iglesia.
La catedral de Córdoba no es un bien público: es de la Iglesia católica «sin ninguna duda» y la supuesta problemática que suscita su propiedad es «inexistente» porque es «un hecho incontestable». Siete expertos han publicado un exhaustivo Estudio histórico y jurídico sobre la titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba, en el que llegan a esas conclusiones y que fue presentado este viernes, según recoge Europa Press.
¿Quien defiende el matrimonio?
El Matrimonio es fruto del amor verdadero del que Jesucristo ha venido a ser testigo. Un amor llamado a entregar nuestra vida por la de nuestro cónyuge y la de nuestros hijos. A sacrificarnos (si, no se asusten), por el otro, a dejar de ser 2, para dejar de ser uno, en contra de lo que la sociedad actual «vende» como «uniones temporales».










