Ridículo del laicismo radical en Sevilla.

Ridículo del laicismo radical en Sevilla.

No hay en el trasfondo de un ateo o un fanático del laicismo otra cosa que una religión que combate sin descanso a otras religiones asentadas durante milenios y que ellos impondrían no mediante la convicción que puede otorgar la Fe individual, sino mediante el uso de la herramienta más propia del Estado, que es la Ley, de forma que jamás separan su laicismo, que no es agnosticismo, sino firme voluntad y Fe en la inexistencia de Dios ni de otra Cultura que la suya, de la propia materia que reclaman para el resto.

Combatir el monopolio cultural de la izquierda con la verdad.

Combatir el monopolio cultural de la izquierda con la verdad.

El diputado Francisco José Contreras mostró el jueves un crucifijo desde la tribuna del Congreso. Es el que llevaba su tío abuelo (en la foto), sacerdote, cuando fue martirizado en 1936. En una entrevista con Javier Navascués, explica que Vox va a dar la batalla cultural contra la izquierda que el PP no ha dado a lo largo de las últimas décadas.

Hispanidad Cristiana.

En Occidente estamos olvidando que Europa es algo más que una pura expresión geográfica. Que más allá de lo geográfico existe el término Europa como estilo de vida, como visión del mundo, como cuna de nuestra cultura común y como baluarte de los valores que se hallan indisolublemente unidos a la concepción cristiana de la vida: o sea, libertad y dignidad del hombre.

Terrorismo callejero. Así actúa el independentismo catalán radical.

La decisión del Gobierno de España de prohibir al Rey Felipe VI entregar los despacho judiciales la semana pasada en Barcelona ha dado alas a estos individuos a los que, además, vistas las actuaciones policiales, les parece estar todo permitido, habida cuenta de la impunidad con la que amenazan, a diario, a cualquier persona que piense diferente a ellos. Afortunadamente no ha tardado mucho en salir su verdadero talante, el de terroristas callejeros, pues no son más que eso. Como para los masones y los comunistas, para ellos la guillotina es un símbolo de libertad a la que tendrán que enfrentarse todos los que se atrevan a desafiar sus planteamientos y oponerse a sus planteamientos.