Terrorismo callejero. Así actúa el independentismo catalán radical.

La decisión del Gobierno de España de prohibir al Rey Felipe VI entregar los despacho judiciales la semana pasada en Barcelona ha dado alas a estos individuos a los que, además, vistas las actuaciones policiales, les parece estar todo permitido, habida cuenta de la impunidad con la que amenazan, a diario, a cualquier persona que piense diferente a ellos. Afortunadamente no ha tardado mucho en salir su verdadero talante, el de terroristas callejeros, pues no son más que eso. Como para los masones y los comunistas, para ellos la guillotina es un símbolo de libertad a la que tendrán que enfrentarse todos los que se atrevan a desafiar sus planteamientos y oponerse a sus planteamientos.

OBJETIVO: III REPÚBLICA.

Para el separatismo catalán, la independencia se ha convertido en un ídolo, y su lucha en una religión. Pero la Biblia demuestra que Dios es celoso y no admite a los baales. Porque el problema de muchos catalanes es que la independencia se ha convertido en su creo religioso. Y el fanatismo consiste en eso: en deificar a lo que no es Dios… aunque se trate de algo nobilísimo.

Frente a las profanaciones masivas que planean PSOE y PODEMOS.

La Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos (APDVC) aseguró que acudiría a los tribunales internacionales para defender a los familiares de los enterrados en ese lugar, que se oponen a la exhumación de sus cuerpos y a la resignificación del Valle, tal y como contempla el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática presentado por el Gobierno de España.