Black Lives Matters: Anticristianos disfrazados de progres.

San Luis por supuesto se oponía al Islam, y no desde la seguridad de su palacio sino arriesgando la vida y acudiendo a las cruzadas, en concreto a dos de ellas: en la primera fue hecho prisionero y en la segunda murió por enfermedades. Prisionero en la cruzada de 1250, no sólo pagó de su bolsillo el rescate por sí mismo y todos sus hombres, incluyendo los soldados pobres, sino que el tiempo que pasó en Acre lo aprovechó para gastar una cantidad considerable de dinero en comprar y liberar esclavos musulmanes y animar a algunos musulmanes pobres -también a mujeres- a hacerse cristianos y marchar con él a Francia.

¿Cristo no, pero buda si?

Carlos Mulet, de Compromís (aliado laicista de Pedro Sánchez y «muleta» del comunismo radical, mamporrero de todas las medidas cristianofóbicas que los que nos gobiernan no son capaces de plantear para no perder votos), es una de esas personas. Este senador ha propuesto acabar con los capellanes en hospitales, demoler la cruz del Valle de los Caídos… su cristianofobia no conoce límites.

Ignorancia, odio y Cristianofobia: 3 virus que persisten.

Ampliaremos esta información en unas horas con el vídeo publicado por el Párroco de la Iglesia de Ciempozuelos sobre este nuevo ataque, que, dicho sea de paso, constituye un delito de odio, de los de verdad, y no de los que se inventan algunos para promocionar la apisonadora de la ideología de género entre nuestros hijos.

La (masónica) República Francesa demuestra su odio a la Libertad Religiosa.

«La prohibición es incomprensible e injusta», subraya monseñor Rey: «El gobierno plantea un trato discriminatorio en las medidas de desconfinamiento previstas para otros ámbitos de la vida pública y social. Es una ofensa a los cristianos, a cientos de miles de creyentes que podrán hacer la compra, trabajar, reunirse dentro de las normas de seguridad para la salud, pero no podrán ir a misa o a un acto de culto, siendo así que esas celebraciones son momentos esenciales y vitales para la vida de un creyente, pero también para la vida de nuestra sociedad, pues en ellos pedimos a Dios su ayuda para el país y para el mundo.