La pornografía impide que la persona sea libre y cada vez «engancha» a más jóvenes.

«La pornografía es una adicción al consumo de películas, imágenes o audiciones de carácter sexual». Se trata, en realidad, de una droga: «Tiene —afirma — todas las características de las adicciones: no se puede dejar, es una tendencia enfermiza a ese consumo y produce una percepción enfermiza de la realidad sexual». Se trata, además, de «una enfermedad privada que no asoma en público, es bastante inconfesable».

¿La hora de la sociedad civil?

Ante la tentación totalitaria que domina en ciertos ámbitos internacionales o ante el deseo de revancha destructiva que anida en algunas posiciones ideológicas, resulta urgente redoblar el esfuerzo de todos por garantizar los niveles de libertad y responsabilidad que nuestro tiempo histórico nos exige. Es la misma ciudadanía la que debe recordar a los dirigentes políticos que la política ha de ser un medio para conseguir un fin y no es un fin en sí misma.

Borracha, promiscua y abortando. Ese es el prototipo de mujer que el Ministerio de Igualdad impulsa en España.

Alguien debe parar esta locura cuanto antes, pues, por si no fuera suficiente, el tiempo demuestra que desde que comenzaron con el lavado de cerebro mediante estas «políticas» se disparan las Enfermedades de Transmisión Sexual, las violaciones, los abusos y los asesinatos de mujeres. ¿Acaso no será eso lo que buscan para mantener la «tensión social» de la que tanto hablan?

¿Feminismo o canibalismo?

Según ellos, para ser mujer en el Siglo XXI, debes odiar a los hombres, matar a tus hijos si te quedas embarazada y, por supuesto, señalar con el dedo a toda aquella «camarada» que se atreva a desafiar el totalitarismo ideológico proponiendo otras formas de femineidad y, por supuesto, de feminismo. Además debes asumir la imposición ideológica totalitaria de los preceptos del Género, pues, de lo contrario, serás rechazada como una apestada, resultado del heteropatriarcado opresor.

Si a la vida… HASTA EL FINAL.

¿Un nuevo concepto de «pro-vida»? Hasta ahora, estas asociaciones habían estado tradicionalmente vinculadas a la defensa del no nacido y la lucha contra la barbarie del Aborto, pero a nuevos tiempo, nuevas barbaries, y urge que incluyan con fuerza propuestas para la defensa de la dignidad, también al final de la vida.