La sociedad del «deseo» convertido en Derecho. No, no existe el derecho a la Eutanasia.

¿Deseos convertidos en derechos? Las parejas quieren que el Estado les asegure el derecho a tener hijos. Y el enfermo desesperado, que sufre su dolencia en soledad, reivindica el derecho a disponer de su vida. Antes, la mujer embarazada, había conseguido poder disponer de su cuerpo, aun prescindiendo de hecho de una vida incipiente autónoma. La urgencia jurídica de algunos deseos puede estar muy desenfocada, como se comprueba en el debate sobre eutanasia.

¿Imposiciones «ecológicas»?

Pretenden imponernos un cambio social bajo el miedo a la «extinción», como dijo Greta, a la que por cierto, conviene recordad, que vive gracias a que no hay aún diagnósticos prenatales de su enfermedad pues, de haberlos habido, seguramente la habrían abortado y no habría dejado huella en este mundo, ni de carbono ni de ningún tipo.

Eugenesia en España: Más de 3.000 pequeños eliminados por taras en 2018.

Ahora que estamos en adviento, preparando la venida del Señor, es tiempo también de preguntarse, ¿Que Fé encontraría Jesucristo en la tierra cuando si regresara hoy? ¿Que futuro le aguarda a una sociedad que moviliza más personas para llenar centros comerciales o estadios de fútbol que para salvar vidas? Panem et Circenses, ya lo inventó Nerón…

Frente al catastrofismo, Fé.

Cuidado, no deja de ser curioso que alguien pueda creer que aquellos que ocasionaron el problema por pura codicia, vengan ahora a decir que tienen la solución y nos quieran obligar a aplicarlas a base de miedos y amenazas de colapso.

Llamados a ACTUAR (y despertar), ¡YA! ¿Hasta cuando vamos a colaborar en el avance del mal con nuestro silencio?

No guste o no, nuestro silencio es cómplice del avance del mal. No queremos hacer una llamada a enfrentarnos a nadie o a nada, es mucho más simple. Queremos hacer una llamada a no avergonzarnos de Jesucristo, ni en privado, ni en público. Una llamada a ser TESTIGOS DE LA VERDAD, también en público, pues es a lo que estamos llamados.

Dignidad de la Mujer: ¿Y si empezamos por los principios?

Desde la Asociación Cristianos en Democracia queremos recuperar el papel insustituible de la mujer en los múltiples aspectos de la familia y la sociedad. Reconocida por San Juan Pablo II como «guardiana del ser humano», sería un error que la mujer, para liberarse del dominio injusto del hombre, se apropiara o imitara algunas de las características más propiamente masculinas.