Olvidados y abandonados. Así «honran» los Españoles a sus padres y sus madres.

Aunque quizás no es del todo representativo de lo que ocurre en toda España, lo cierto es que en la localidad madrileña de Fuenlabrada, desde que empezó el confinamiento por la pandemia se han multiplicado casi por tres las peticiones de personas ancianas para desheredar a sus hijos. La razón: verse olvidados y abandonados.

Políticos sin dignidad: Normalizando el insulto.

Cree el señor Iglesias que el insulto solo ofende la dignidad del insultado, lo cual ya es lamentable e intentar normalizar que a una persona se le pretenda ofender (con esta idea no puedo evitar que se me venga a la cabeza imágenes de tiranos pisoteando los derechos fundamentales de la persona) pero siento decirle a Pablo Iglesias que a quien primero desacredita es al insultante, y quien pierde la dignidad es él.

Crece un 30% la búsqueda de pornografía infantil.

¿El pedófilo nace o se hace? No dudamos que muchos nazcan con con esta depravada orientación sexual, pero lo que está claro es que cada día son más los especialistas en Psiquiatría que alertan de los peligros del consumo de material pornográfico. El Porno actúa como una droga, liberando dopamina en nuestro cerebro. Y al igual que las drogas, cada vez necesita de mayores «dosis» para conseguir el estímulo buscado.

La (masónica) República Francesa demuestra su odio a la Libertad Religiosa.

«La prohibición es incomprensible e injusta», subraya monseñor Rey: «El gobierno plantea un trato discriminatorio en las medidas de desconfinamiento previstas para otros ámbitos de la vida pública y social. Es una ofensa a los cristianos, a cientos de miles de creyentes que podrán hacer la compra, trabajar, reunirse dentro de las normas de seguridad para la salud, pero no podrán ir a misa o a un acto de culto, siendo así que esas celebraciones son momentos esenciales y vitales para la vida de un creyente, pero también para la vida de nuestra sociedad, pues en ellos pedimos a Dios su ayuda para el país y para el mundo.