Con Dios, confinados, en un piso de 60 m2

“El Amor es paciente, es Amor es servicial, el Amor no tiene límites, el amor SOPORTA TODO” …no podía imaginar que estas palabras escritas por San Pablo a una comunidad de Corinto en el S.I dC , fueran a tener un significado tan literal en estos tiempos tan duros que vivimos.

Los tiempos que vivimos son sumamente difíciles y agitados. Testamento de San Juan Pablo II.

Ateniéndose tan solo a este párrafo, agregado a su testamentaría durante la Cuaresma de 1980, se comprenderá mejor su trascendencia: «Los tiempos en que vivimos –advertía ya el Romano Pontífice– son sumamente difíciles y agitados. Se ha hecho también difícil y tenso el camino de la Iglesia, prueba característica de estos tiempos, tanto para los fieles como para los pastores. En algunos países […] la Iglesia se encuentra en un período de persecución tal que no es inferior a las de los primeros siglos. Más aún, las supera por el nivel de crueldad y de odio». Y culminaba este párrafo tan vigente hoy también con la siguiente frase en latín: «Sanguis martyrum, semen christianorum» (Sangre de los mártires, semilla de los cristianos).

Hasta siempre, D. Julio.

Un político de los pies a la cabeza, como los antiguos políticos de izquierdas y derechas de los que están llenas de memorables intervenciones los diarios de sesiones de nuestro Parlamento. Un «enemigo» ejemplar, que siempre supo defender sus ideas, en las que creyó hasta su último día, sin necesidad de insultar ni despreciar a su oponente y sobre todo, con un marcado carácter de lucha por el bien común

¿Has ido a misa esta semana? ¿Que sensación te ha producido? ¿Una catacumba clandestina?

Acatamos y haremos acatar las directrices legítimas que nos han dado, pero no permitiremos que nadie conculque torticeramente nuestros derechos humanos y constitucionales, entre los que la libertad religiosa no es el menor de ellos, con la excusa de una pandemia. Nuestras iglesias no son catacumbas para la censura